Prácticas para el día a día
Comer con más calma
A menudo almorzamos rápido por la presión de volver al trabajo. Tómate el tiempo para masticar y saborear; tu digestión mejorará notablemente y tu mente sentirá que realmente tomó un descanso.
Hidratación
Las jornadas calurosas exigen agua. Mantén una botella visible. Opta por agua natural o jugo de lulo preparado en casa.
Variedad de color
Acompaña los platillos tradicionales con una porción de ensalada, aguacate o verduras al vapor. El color aporta frescura.
Observar porciones sin culpas
Disfruta tus platillos favoritos prestando atención a tus señales de saciedad. Servir un plato variado desde el inicio ayuda a visualizar mejor lo que estamos consumiendo y a evitar comer por simple inercia.